Villaviciosa cuenta con varios accesos al mar, muchos de ellos fueron abiertos antiguamente por los habitantes de los pueblos para tener un acceso cercano a sus casas y así poder aprovechar los alimentos que el mar nos ofrece. En muchos casos esos accesos requerían de un enorme trabajo para poder abrirse paso por el acantilado, para ello se empleaban explosivos y sobre todo mucha mano de obra. Hoy en día su uso es mucho menos habitual y su deterioro en muchos casos es evidente, pero siguen siendo de un enorme valor. Estos accesos, además de la pesca recreativa, nos ofrecen otras posibilidades, son unas excelentes mini rutas para disfrutar de la majestuosidad de los acantilados desde los pedreros, en muchos casos ni tan siquiera es necesario llegar a bajar y ya desde arriba nos ofrecen unas vistas impresionantes. En varios de los pedreros se pueden contemplar además huellas de dinosaurio, así como algunas vetas de azabache entre las piedras. Son unos lugares increíbles de los que sin duda tenemos que advertir de su enorme peligrosidad en muchos casos.
El acceso en coche es por una carretera que acaba en una pista de tierra. Tomaremos esa pista e iremos bajando por ella hasta encontrar un sendero desde el que ya se divisa la costa. El sendero final de bajada al pedrero es corto pero algo pendiente.
Dificultad de acceso: Dificultad media
Longitud acceso: 1120 m.
Tiempo aproximado de recorrido: 19 minutos
Desnivel acumulado: 125 m
Peligro de desprendimientos: Medio – alto, dependiendo de la estación del año y las lluvias.
Ruta
Mapa
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