Las caminatas son un excelente ejercicio de bajo impacto físico. Diversos estudios demuestran que el ejercicio de caminar al aire libre ofrece múltiples beneficios físicos y mentales, como reducir la ansiedad o prevenir la osteoporosis. Por ello el senderismo se considera una actividad que ofrece beneficios que van más allá del concepto tradicional de ocio.

A diferencia de caminar en una «cinta» o sobre un camino pavimentado, las rutas de senderismo involucran más variables, a veces impredecibles. Por supuesto, estas variables son parte de lo que hace de esta experiencia algo tan agradable y a veces excitante. A continuación dejamos una serie de consejos de senderismo para que tus primeras caminatas sean un éxito:

1. Empieza poco a poco y elige el itinerario adecuado para tu nivel de condición física.

Selecciona una caminata un poco más corta que la distancia que normalmente puedes caminar sobre una superficie nivelada y/o pavimentada. Considera normal un ritmo de aproximadamente 4 km por hora, pero ten en cuenta los cambios de elevación y añade alrededor de una hora por cada 300 m de ganancia. Después de que hayas salido una o dos veces, tendrás una idea de qué cambios de distancia y elevación funcionan bien para ti.

2. Familiarízate con el sendero.

Una vez que hayas seleccionado un sendero, obtén un mapa del área para informarte bien (disponemos de excelentes recursos en línea para ello). Averigua si la ruta es circular, o si tendrás que retroceder o llevar un segundo coche. Toma nota de cualquier cruce o intersección donde podrías desviarte por el camino incorrecto. Infórmate de los monumentos, monumentos naturales u otros puntos de interés que podrías visitar durante el trayecto. Y también puedes buscar un buen lugar para descansar y/o almorzar, como pueden ser las áreas recreativas, que suelen ofrecer buenas vistas panorámicas, o algún restaurante o bar próximo a tu ruta.

3. Comprueba el tiempo meteorológico.

Días antes de tu caminata y también unas horas antes, verifica la previsión meteorológica. Esto te dará información valiosa sobre cómo vestirte y qué llevar en la mochila. Si se pronostica un tiempo terrible, quizá sea más sensato cambiar de planes y posponer la salida en lugar de verse sorprendido por un temporal en mitad del camino.

4. Informa a alguien de dónde estarás.

Es importante que alguien que no te vaya a acompañar en la caminata conozca el itinerario, para calcular a qué hora debería empezar a preocuparse y pedir ayuda en caso de no recibir noticias tuyas. El «tiempo de preocupación» no es un valor fijo, sino que puede admitir retrasos por motivos diversos, algunos predecibles y otros imprevistos. Por otro lado, procura llevar tu teléfono móvil con la batería cargada y no la malgastes innecesariamente, pues ante cualquier incidente podrías verte forzado a llamar tú mismo al servicio de emergencias. Pero ten en cuenta que el disponer de un teléfono con el que poder hacer esa llamada de emergencia no es una excusa para eludir la responsabilidad por tu propia seguridad personal.

5. Equípate con los 10 elementos esenciales.

Los 10 elementos esenciales han pasado gradualmente de ser una simple lista de elementos a entenderse como una lista de sistemas. Estos son los sistemas que debes llevar para permanecer seguro en el exterior, incluso cuando te enfrentas a un posible peligro durante la noche. Dependiendo de la longitud y la lejanía de la caminata, amplía o minimiza cada sistema. Por ejemplo, en una caminata veraniega corta y próxima a núcleos poblados, podría ser suficiente con llevar una manta de emergencia compacta. Sin embargo, una caminata larga en invierno requerirá una equipación algo más completa. Aquí están los 10 sistemas esenciales, adapta su composición a tu caminata:

Navegación (mapa / brújula / GPS)
Protección solar (gorro / gafas de sol / protector solar para la piel)
Aislamiento térmico e hídrico (ropa extra)
Iluminación (faro / linterna)
Suministros de primeros auxilios
Fuego (fósforos impermeables / encendedor / vela)
Kit de reparación y herramientas
Nutrición (algo de comida)
Hidratación (agua)
Refugio de emergencia (tienda de campaña / saco de dormir / bolsas de basura)

Esta lista puede parecer desalentadora, pero una vez que la adaptes a las necesidades de tu salida, verás cómo no es para tanto.

6. Usa el calzado y los calcetines adecuados.

Los pies doloridos o una simple ampolla pueden arruinar una caminata. Invierte en calzado de calidad y adecuado para la práctica del senderismo. En el mercado hay disponibles muchos modelos de calzado ligeros que requieren poco tiempo de adaptación al pie. Tampoco escatimes en buenos calcetines para proteger tus pies y, por si acaso, incluye en tu equipaje tiritas y algún vendaje.

7. Vístete para el éxito.

Una vez que hayas asegurado el cuidado de tus pies, vestir bien es clave para sentirte cómodo durante la caminata. Olvídate de todo lo que sea de algodón, ya que se humedece y se mantiene así, dejando sensación de humedad y causando rozaduras. En vez de eso, opta por tejidos sintéticos. Para ajustarse fácilmente a la temperatura y al clima, usa capas que puedas agregar o quitar según sea necesario. Por último, coloca una capa caliente extra más allá de lo que creas que necesitarás, preferiblemente algo que también bloquee el viento.

8. Mantenlo ligero.

Bien, ahora que ya sabes todo lo que puedes necesitar, haz lo posible por mantener tu mochila ligera. Esto significa optar por la versión más ligera de cada artículo. Por ejemplo, si llevas protector solar, no metas en tu mochila un envase de tamaño familiar si con un envase más pequeño puedes cubrir tus necesidades (incluso te podría valer una muestra publicitaria).

9. Tranquilízate.

La primera vez que salgas a la pista, puede que te apetezca lanzarte hacia delante como un héroe. Sin embargo, serás una piltrafa al final del día si no te controlas a ti mismo. En lugar de eso, elige un ritmo que puedas mantener durante todo el día. Puede parecer un poco incómodo al principio, pero después de unos cuantos km, especialmente cuesta arriba, te alegrarás de haber ahorrado energía.

10. No dejes rastro.

Estos bonitos caminos que tanto disfrutamos los amantes del senderismo, solo permanecerán así si las personas que los utilizamos somos capaces de cuidarlos. Tómate el tiempo para leer estos consejos basados en los «Siete principios de no dejar rastro» y síguelos:

  1. Camina por el sendero —incluso cuando esté mojado, embarrado o lleno de piedras—. Los senderos se hacen progresivamente más anchos y forman caminos paralelos cuando caminamos por los bordes en lugar de seguir por el centro. Esto destruye la vegetación, compacta el suelo y deja unas marcas que animan a otras personas a hacer lo mismo. Una vez que se destruyen las plantas de los bordes del sendero y se compacta el suelo, la erosión puede continuar con o sin tráfico peatonal adicional, así que ya sabes: no te salgas del camino.
  2. Gestiona bien tus desechos. Si tienes que hacer «tus necesidades», aléjate de las fuentes de agua para evitar su contaminación y favorece la rápida descomposición de tus deposiciones enterrándolas en un pequeño hoyo que después debes disimular cubriendo con ramitas u hojarasca. Evita hacer ese hoyo en zonas erosionables. Respecto a los residuos orgánicos de alimentos (corazones de manzana, cáscaras de plátano o de naranja, migas de pan, etc.) recógelos todos, pues aunque sean materia orgánica y tengas la tentación de tirarlos a los arbustos, se trata de una fuente de alimento no natural que daña a las aves e insectos de la zona. Aves agresivas como arrendajos y cuervos siguen los desechos de comida que los humanos tiran a un lado, desplazando a las aves menos agresivas que deberían estar en ese ambiente. A pesar de que es biodegradable, estos materiales están fuera de su lugar de origen. Pregúntate: ¿estaría el artículo allí si no lo hubieras traído? Si la respuesta es no, guárdalo y llévalo de vuelta hasta que lo puedas dejar en el contenedor que le corresponde. Si fumas, recoge todas las colillas. La nicotina es un insecticida natural y solo unas pocas colillas lavadas en un charco pueden evitar que los huevos de los insectos eclosionen, privando a los insectos y a las aves de su fuente de alimento natural.
  3. No te lleves lo que encuentres. La belleza de los objetos que observamos en la naturaleza deriva en gran parte de su entorno y nunca se ven igual en casa. Si te llevas a casa rocas, conchas, plantas, cuernos, plumas, fósiles, restos arqueológicos y otros objetos de interés pertenecientes al paisaje natural, estarás privando a otros senderistas de disfrutar de su belleza y además estarás contribuyendo a la alteración del paisaje que en pocos años podría verse modificado drásticamente.
  4. No molestes a los animales. Obsérvalos desde la distancia y retrocede si reaccionan a tu presencia. Perseguirlos, alimentarlos, o atraerlos son acciones que modifican su comportamiento natural y pueden exponerte a ti, a tus acompañantes o a quienes vengan detrás a un ataque. También a la larga la interacción con el hombre hace que se vuelvan confiados, relajando su instinto de supervivencia. Vigila a tu mascota para que se comporte adecuadamente con la fauna autóctona —así como con los animales de granja y con otros senderistas.
  5. Evita la introducción de especies invasoras de plantas, animales y otros organismos. Si estas consiguen adaptarse al nuevo hábitat, causarán cambios irreversibles a gran escala en los ecosistemas. Para ello, limpia y sacude tu equipo al volver a casa y también las suelas de tus botas, pues suelen tener semillas incrustadas que podrían dispersarse en tu próximo itinerario. Si eres pescador, no sueltes cebos vivos en ningún caso. Y si llevas a tu mascota, asegúrate de que cumple con su calendario de vacunación y desparasitaciones para no transportar animales tan indeseables como las garrapatas de un sitio a otro.
  6. Minimiza el uso e impacto de fogatas. Evita hacer fuego, pero si tuvieras que hacerlo forzosamente, procura establecer una buena delimitación para evitar que se propague. Al finalizar, asegúrate de que queda bien apagado y recoge las cenizas y los restos que hayan podido quedar.
  7. Sé considerado con los demás senderistas. Guarda silencio, disfruta de los sonidos de la naturaleza y permite que los demás también lo hagan. Cede el paso cuando te encuentres con otras personas o animales. Respeta las infraestructuras (barandillas, pasos elevados, puentes, marquesinas, etc.) y los bienes ajenos (cercados, viviendas, hórreos, animales domésticos, etc.). Y comparte con los demás tu experiencia y conocimientos, pues depende de cada uno de nosotros mantener nuestros espacios naturales.

Esperamos que tras esta lectura te animes a salir de excursión esta temporada por Villaviciosa. ¿A dónde irás? En este directorio tienes mucha información para ayudarte a crear tus propios itinerarios. Deja un comentario para compartir tus ideas; ¡nos encantaría leerlas!

Deja una Respuesta