Cuando llega diciembre, Villaviciosa se transforma en la capital del belenismo en Asturias. La Ruta de los Belenes, impulsada por la Fundación José Cardín Fernández en colaboración con el Ayuntamiento y la Parroquia, es ya una cita ineludible que combina fe, arte y tradición en el corazón de la Villa.
Esta ruta no es solo una exhibición religiosa; es un recorrido por el patrimonio histórico de la localidad, permitiendo al visitante entrar en espacios emblemáticos mientras disfruta de verdaderas obras de arte en miniatura.
Las paradas imprescindibles de la ruta
La ruta está diseñada para realizarse a pie, creando un paseo mágico por el casco histórico. Aunque cada edición puede presentar novedades, estas son las sedes que suelen componer el itinerario:
- Fundación José Cardín Fernández: Suele albergar el «Belén de la Fundación», destacando por su meticuloso detalle y su gran envergadura.
- Casa de los Hevia: Un marco histórico incomparable (donde se alojó Carlos V) que acoge belenes de asociaciones o artistas invitados.
- Iglesia de Santa María de la Oliva: Una joya del románico tardío que sirve de escenario para el Belén Parroquial.
- Monasterio de las Clarisas: Donde las religiosas mantienen viva la tradición con montajes que destilan espiritualidad y delicadeza.
Arte y detalle en cada montaje
Lo que hace única a la Ruta de los Belenes de Villaviciosa es la calidad técnica. Muchos de los nacimientos cuentan con:
- Figuras de autor: Piezas creadas por reconocidos imagineros nacionales.
- Efectos especiales: Iluminación que simula el ciclo del día y la noche, y sistemas de agua en movimiento que dan vida a ríos y fuentes.
- Guiños locales: A menudo, los maestros belenistas incluyen elementos de la arquitectura asturiana o del paisaje de la comarca, integrando la tradición universal en nuestra propia geografía.
Consejos para disfrutar del recorrido
Para que tu experiencia sea perfecta, te recomendamos tener en cuenta algunos detalles logísticos:
- Horarios: Consulta siempre los horarios de apertura de cada sede (mañanas y tardes), ya que suelen estar coordinados pero pueden variar según el día de la semana.
- El «Pasaporte del Belenista»: Es tradición recoger un folleto en la primera parada para ir sellando tu visita en cada sede. Al completarlo, sueles tener la oportunidad de participar en sorteos o recibir un pequeño obsequio.
- Fotografía: Los belenes son un reto fantástico para los amantes de la macrofotografía. Las texturas de los paisajes y la expresividad de las figuras ofrecen encuadres únicos.



