Villaviciosa es un concejo mundialmente conocido por su sidra, su gastronomía y su rico patrimonio cultural. Sin embargo, su verdadera esencia reside en su naturaleza exuberante y en las múltiples formas de disfrutar del contacto directo con el entorno.
Para explorar esta faceta, proponemos tres rutas de dificultad moderada que permiten vivir auténticas aventuras entre acantilados, bosques autóctonos y vestigios históricos.
1. Ruta de los molinos de Oles y bocamina de azabache
Esta ruta es una inmersión en la historia minera y el paisaje costero del concejo. Con una longitud de 2,5 km, es una opción perfecta para disfrutar de un recorrido corto pero intenso en contrastes.
- El recorrido: El camino nos guía hacia la costa de Oles, ofreciendo una panorámica espectacular de sus acantilados.
- Patrimonio: Antes de alcanzar el mar, caminaremos junto a antiguos molinos de agua y una bocamina de azabache. Este mineral semiprecioso fue el motor económico de la zona en siglos pasados, y estas estructuras son el último testigo de su extracción artesanal.
2. Senda de la garita
Lo que hoy es un sendero de gran belleza, fue antaño un camino vital transitado por carros de tracción animal. Tras décadas en desuso, los propios vecinos se encargaron de recuperar esta vía para el disfrute público.
- Naturaleza pura: El trayecto, de unos 4 km, atraviesa un bosque autóctono que conserva toda la esencia del paisaje asturiano.
- Puntos de interés: A lo largo del paseo, el visitante encontrará elementos etnográficos recuperados, como fuentes tradicionales, un antiguo lavadero y los restos de un molino que todavía se asoma sobre el arroyo.
3. Ruta de San Clemente (Valbúcar)
Esta ruta destaca por su serenidad y por transcurrir en paralelo al curso del río, ofreciendo un paisaje fluvial de gran valor ecológico. Tiene una longitud aproximada de 4,5 km y es de carácter circular.
- Arquitectura y fe: El camino permite apreciar una pequeña capilla y fuentes que salpican el paisaje, integrándose perfectamente en el entorno natural.
- El hito histórico: El elemento más destacado es, sin duda, el puente romano de Valbúcar, una joya arquitectónica que nos transporta a los orígenes de las comunicaciones en la región.
Un apunte para el senderista responsable
Como mencionamos en nuestro post sobre los impactos ambientales, recuerda que al realizar estas rutas en Villaviciosa estás atravesando ecosistemas sensibles. Para proteger la belleza de estos caminos, te recomendamos:
- No salirte de los senderos marcados para evitar la erosión del suelo.
- Llevarte cualquier residuo contigo, incluso los restos orgánicos.
- Respetar el silencio, permitiendo que la fauna local (especialmente en zonas boscosas y fluviales) siga su curso natural sin estrés.



