La Semana Santa en Villaviciosa: historia y procesiones 1

La Semana Santa en Villaviciosa: historia y procesiones

La Semana Santa de Villaviciosa es mucho más que un evento religioso; es el pulso de La Villa, una manifestación ancestral que define nuestra identidad. Cada año, las calles empedradas se visten de solemnidad para acoger procesiones cargadas de historia y fervor, declaradas de interés turístico nacional. Es un tiempo donde la devoción se entrelaza con la primavera asturiana, ofreciendo una experiencia inigualable que resuena en el alma de todo el que nos visita, sumergiéndole en la esencia de nuestras tradiciones más profundas.

La semana santa en Villaviciosa: un legado de fe y devoción

Cuando la brisa fresca de la ría se mezcla con el aroma a incienso, sabemos que la semana santa ha llegado. No es solo un calendario de actos, sino una vivencia profunda que se remonta a siglos de historia, custodiada por la Cofradía de Jesús Nazareno. Este pilar fundamental organiza con esmero cada detalle, preservando ritos que han pasado de generación en generación mientras las pumaradas comienzan a florecer tímidamente, añadiendo un toque natural de renovación al recogimiento de La Villa. La autenticidad de esta celebración se manifiesta en:

  1. Patrimonio inmaterial: los vecinos y cofrades desempeñan un papel vital en la conservación de tradiciones, transformando el paisaje habitual en un escenario de espiritualidad.
  2. Arte sacro en la calle: las calles se engalanan para el paso de imágenes que son auténticas obras de arte, meticulosamente conservadas y veneradas por locales y visitantes.
  3. Reconocimiento nacional: el valor cultural y la singularidad de estos actos atraen miradas de toda Asturias, destacando por un silencio respetuoso que solo se quiebra por el murmullo de las oraciones.

Procesiones emblemáticas: el encuentro y el descendimiento

El corazón de La Villa late con especial intensidad durante el Jueves y Viernes Santo, días en los que la piedad popular alcanza su máxima expresión. La procesión del Nazareno abre paso a los momentos más conmovedores, donde el entorno arquitectónico de la plaza de la iglesia y el ayuntamiento se convierte en un teatro de fe que sobrecoge por su realismo y dramatismo. Los momentos más significativos incluyen:

  1. El encuentro: una representación en la plaza de la iglesia donde el dolor y el amor materno-filial emocionan a los asistentes, acompañados solo por el lamento de la banda de música y el arrastre de los cirios.
  2. El descendimiento: un auto sacramental con personajes vivos que recrea la bajada de Cristo de la cruz. La luz tenue de la tarde asturiana acentúa la solemnidad de esta escena de gran valor artístico y espiritual.
  3. Contraste y convivencia: tras la solemnidad, es habitual caleyar por las calles y acudir a los chigres cercanos, donde el sonido del escanciado de sidra devuelve el pulso cotidiano a La Villa sin perder el respeto por lo vivido.

Caminar por nuestras calles bajo el viento que llega desde El Puntal, rodeado de olores a eucalipto y mar, invita a una reflexión necesaria. Te invitamos a no limitarte a leer sobre ello, sino a vivirlo y sentir la tradición en cada rincón. ¡Te esperamos para compartir la magia de nuestra semana santa en el paraíso maliayo!

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