Ubicado en la parroquia de Cazanes, el Palacio de la Torre es uno de los ejemplos más notables de la arquitectura nobiliaria en Villaviciosa. Este conjunto arquitectónico no solo destaca por su valor monumental, sino por cómo se integra en el paisaje rural asturiano, conservando elementos que nos hablan de la importancia de los linajes locales en siglos pasados.
Un conjunto arquitectónico con historia
El palacio actual es el resultado de diversas etapas constructivas que combinan funcionalidad y prestigio. El conjunto se estructura principalmente en torno a dos elementos clave que definen su silueta:
- La gran torre cuadrada: Es el elemento más antiguo y emblemático, que da nombre al palacio. Su estructura robusta evoca las antiguas torres defensivas de la Baja Edad Media, aunque fue adaptada posteriormente para uso residencial.
- El cuerpo principal: Adosado a la torre, presenta una arquitectura más abierta con vanos distribuidos simétricamente y materiales nobles que denotan la riqueza de sus antiguos propietarios.
Elementos artísticos y ornamentales
Lo que hace especial al Palacio de la Torre son los detalles que se conservan en sus fachadas, que sirven como cronistas de la historia familiar y social de la zona:
- Escudos nobiliarios: El palacio exhibe blasones tallados en piedra de gran calidad, donde se pueden identificar las armas de las familias que habitaron el lugar. Estos escudos son fundamentales para los estudiosos de la heráldica asturiana.
- Sillería y carpintería: Destaca el uso de la piedra de sillería en esquinas, marcos de ventanas y puertas, así como los aleros de madera tallada que protegen la fachada de la lluvia, típicos de las casonas solariegas de la región.
- Capilla privada: Como era costumbre en los palacios de esta envergadura, el conjunto cuenta con una capilla propia, un elemento que servía tanto para el culto privado como para reforzar el estatus social del linaje.
Entorno y conservación en Villaviciosa
El Palacio de la Torre se encuentra rodeado de una muralla de piedra que delimita su finca, donde históricamente se ubicaban huertas y zonas de labranza. Hoy en día, pasear por las cercanías de este palacio en San Julián de Cazanes permite al visitante disfrutar de un entorno tranquilo y auténtico.
Es un punto de parada obligatoria para quienes realizan rutas culturales por el concejo de Villaviciosa, ya que representa fielmente la evolución de las viviendas señoriales asturianas desde el carácter defensivo de la Edad Media hacia la elegancia del estilo barroco civil.
Recomendación para el visitante
Aunque el Palacio es de propiedad privada y su interior no suele ser visitable, su exterior es perfectamente visible desde los caminos públicos de Cazanes. Te recomendamos llevar cámara fotográfica para capturar el detalle de sus escudos de piedra y la imponente figura de la torre al atardecer.



